Lo que no se ve (y II): A vueltas seguimos con eso de “Lo que no se ve” y merecidamente, por cierto. Y es que hay tareas más que encomiables que cada día pasan desapercibidas a ojos ajenos.
Quizá la fuerza inexorable de la rutina y el día a día hace que no nos demos cuenta de lo que hay a nuestro alrededor, del trabajo “invisible” que hace posible que nuestro día a día pase, en el mayor
de los casos, sin grandes contratiempos.
Cuando cada mañana nos levantamos, nos metemos en la ducha y nadie se percata del trabajo realizado por otras personas para que tú puedas mantener confortablemente tu higiene personal, nadie piensa que esos litros de agua caliente que vas a consumir vienen de un trabajo previo que abarca a un gran grupo de profesionales… Y así ocurre con cada gesto y cada acción que vamos llevando a cabo en nuestro día a día hasta la hora de volver a la cama a descansar. Para leer PDF pincha aquí.